Existen
personas que piensan que ciertos alimentos provocan la acumulación
de grasas en lugares concretos. Expresiones como “tiene barriga de
beber cerveza” o “los bollos van directos a las caderas”, son
muy comunes, pero no disponen de un respaldo científico.
Lo
que sí es cierto es que algunas personas, por diferentes razones
usualmente genéticas, desarrollan un mayor número de células de
grasa y de receptores que atrapan esa grasa, lo que sumado a una vida
sedentaria y a una dieta inadecuada, dan lugar a un aumento de peso y
volumen en ciertas zonas más que otras.
En
el caso de las mujeres, las áreas más conflictivas son las caderas,
los muslos y los glúteos, mientras que en los hombres se suele dar
en la región abdominal.
¿Soy pera o manzana?
Aunque
en ningún caso es conveniente tener un exceso de grasa, la odiada
“barriguita”, además de ser un problema estético, se puede
convertir en un problema de salud.
Diferentes
estudios han demostrado que la acumulación de grasas en el abdomen,
es decir, tener el llamado cuerpo “manzana” conlleva un mayor
riesgo de padece.


