El cabello requiere tanta atención como el cutis, aunque, en muchas ocasiones, lo descuidamos y tan sólo nos limitamos a lavarlo, sin más, con cualquier champú, se adapte o no a nuestro tipo de cabello.
Para
empezar y, como ocurre con el rostro, es básico saber si es graso,
seco, normal…, pues los problemas y los cuidados para solucionarlos
serán distintos.
Como
recomendaciones generales, eso sí, están la de lavarlo con agua
tibia, no demasiado caliente, y aplicar el champú con un suave
masaje con movimientos circulares.
No
hay que darle mucha importancia si se forma más o menos espuma, pues
algunos de los champús más puros y mejores apenas hacen. Si están
hechos con yogur, yema de huevo, romero y salvia, mucho mejor.
Después,
es básico aclararlo bien y acabar con agua fría. Si antes del
último aclarado lo masajeas con vinagre de sidra quedará más
brillante. En cuanto al acondicionador, debe aplicarse una vez a la
semana en el caso de que tengamos el pelo seco, cada 15 días si es
normal y no más de una vez al mes si es graso y para terminar,
resulta fundamental no abusar del secador sino dejarlo al aire
siempre que sea posible.


